Llegó la hora del descanso, de cambiar por unas semanas la polvorienta canícula cairota por paisajes verdes, mares azules, cremas solares y chancletas. De saltar del Mar Rojo al Mediterráneo.
Perderé de vista a los miles de gatos consentidos, a Mohamed, los juegos de Backgammon, al farmacéutico de la moto o al recadista del supermercado. Dejaré de ver los recatados atuendos, los largos hábitos negros, las galabeyas y los turbantes. Desaparecerán los somnolientos policías y sus casitas de madera, los turistas narirojos y los taxistas avispados.
Y llegará el momento de dormir más, uauuuuuuu, de disfrutar del souflaki, del tsatziki, del kalathaki y del sirtaki y de los amigos, sobre todo de ellos, aunque no acaben en "ki". Y que sepáis que os echaré de menos, pero volveré, seguro que volveré con fuerzas renovadas y con ganas de contar como sigue la insólita e irrepetible Al-Qahira.
Así que besos, muchos besos y también abrazos y mis mejores deseos para la época estival.
celiaruizblog, el nuevo BLOG
-
Queridos seguidores, lectores ocasionales y espíritus curiosos que os
pasáis por aquí,
después de varios años contando en la red mis experiencias como ex...
Hace 12 años