Y de la noche a la mañana me vi expatriada en El Cairo, viviendo entre pirámides, gatos resabiados y turbantes blancos...

sábado, 11 de julio de 2009

Asuntos domésticos.

Llegué a la iglesia Anglicana de Todos los Santos a una hora del día en la que el sol apretaba sin compasión y me dirigí rápidamente a la oficina de refugiados que se encuentra en el sótano del edificio central. Bajé por unas estrechas escaleras y el aire se volvió denso, sofocante, pobre en oxígeno pero rico en fuertes aromas, irrespirable.

Salí a una sala de espera, repleta de hombres y mujeres de ojos rojos, silenciosos, que me condujo a unos cubículos desde donde se reparten, diariamente, alimentos, gestionan ayudas y lo más importante, se consiguen empleos para muchas familias de refugiados africanos.

Allí me esperaba John, pulcro y sonriente, sentado en un despacho donde apenas cabía una pequeña mesa de camping destronchada y una silla de plástico. En la pared, unos anuncios ofrecían personal entrenado en tareas de limpieza, mayordomos y amas de llaves, planchadores, cocineros, conductores, todos ellos refugiados en Cairo.

Después de charlar un rato, me prometió enviarme a una persona confiable y con experiencia. La idea de ayudar a alguien en semejantes circunstancias me ayudó a pasar, más optimista, por aquella abarrotada sala de espera, aunque no pude evitar pensar quién sería el afortunado y cuántos seguirían esperando su oportunidad y viviendo de la caridad.

Y así fue como Steven llamó esta mañana a mi puerta.

Steven, al igual que Farris es sudanés, de unos 30 años, alto, flaco y magro. Se ha presentado vestido con camiseta blanca, vaqueros y unos zapatos blancos de larga y rizada puntera, que harían las delicias de Alí Babá. Tiene la piel negra azabache, lisa y lustrosa como pocas veces he visto y una amplia sonrisa blanca que ilumina su rostro.

- Entonces, le digo,
tienes experiencia en limpieza de casas, ¿verdad?
- Sí, madam.
- Pues cuéntame,
¿dónde has trabajado?
- Para white men, madam.
-
¿¿¿White men??? le digo con los ojos muy abiertos. White men hay muchos, ¿con cuál de todos?
- American madam.
- Y
¿qué trabajo hacías?
- Me responde con señas, gesticulando, como si escurriera una fregona o quitara el polvo.
- Y
¿por qué no trabajas ahora con ellos? le hago la pregunta clave.
- American go America.

Veo que es inútil seguir indagando y además me doy cuenta de que se ha aprendido la última respuesta , es lo que dicen todos y no estoy muy segura de que sepa lo que es un trapo o el fairy y el windex. Me quedo callada pensando por dónde salir.

El caso es que Steven me ve dudosa y se teme lo peor, así que me explica en un arranque de elocuencia, cómo se deben limpiar los cristales de una casa: "Clean water or clean windex or clean cloth or newspaper" y a continuación los suelos: "Floor no water, yes Pledge, sometimes no" y qué queréis que os diga, con semejante gracia se ha ganado el trabajo.

Como todo esto ha ocurrido esta mañana, todavía no os puedo hablar de los resultados, aunque ahora mismo, mientras estoy sentada escribiendo este post, me llegan desde la cocina unos ruidos infernales, apocalípticos diría y no me puedo imaginar qué está pasando y si queréis saber la verdad, prefiero no saberlo.

En este año, han pasado por mi casa los más extravagantes personajes, mujeres que con el mismo trapo limpiaban el suelo, la mesa y luego sus pies. Una de ellas, la más melodramática, sufría de vértigos y simulaba precipitarse por las ventanas cada vez que le tocaba limpiar los cristales. Sus gritos ponían en vilo a todo el vecindario, incluso la pobre Gorbea corría a esconderse debajo de la cama.

Luego, probé suerte con un chico filipino que cada vez que se cruzaba en mi camino, me saludaba ceremonioso juntando las manos y flexionando cabeza y torso, tímido y cauteloso como un Ninja. Edgardo, que así se llamaba, jamás usó el agua para limpiar nada, nunca oímos el alegre fluir de un grifo abierto ni vimos las huellas de un trapo sucio, misterios de la vida de estos finos guerreros.

Así que con este panorama, no me queda más que encomendarme a la divina providencia.

13 comentarios:

Ángeles dijo...

Que tengas muchísima suerte querida Celia...De todas maneras, quizá deberemos de pensar que si esta gente no tiene suelos en su casa...como va a limpiar los nuestros si no estan acostumbrados a verlos? Lo que dije que tengas una muy buena suerte con tu nuevo "amo de casa" y que los ruidos hayan sido de que te ha planificado de nuevo la cocina para que te hagas mejor en ella!jeje. Besitos españoles.

jARRILLEROrOJIBLANCO dijo...

Hola Celia,

Tener gente en casa ayudándote siempre es una apuesta para que la ayuda sea para nosotros y no para ellos.

Aunque nosotros también hemos aprendido algunas cosas de señoras que han trabajado en casa -te puedes imaginar que me refiero a mi época mexican-

Hablando de ayuda, ¿tienes idea cómo incrustar una foto en un post, justo donde tú quieres y no en el inicio del post?.

Un abrazo

C.Ruiz dijo...

Querida Ángeles,lo de la planificación, bien dicho, eso es ver las cosas de manera optimista,:-)))))

Carlos,
para poner una foto donde quieres, tienes que pinchar y arrastrar...hasta ahora no he encontrado otra manera.

Un abrazo!!

Miércoles dijo...

Dos cosas que me llaman la atención. Una es que una iglesia anglicana se llame "de todos los santos". La otra lo de usar el mismo trapo para el suelo y la mesa, más que nada porque sospecho que es lo que hacía una camarera de una cafetería de Juan Florez (calle de La Coruña). La tela aquella olía a una mezcla de lejía y carroña insufrible. Y hablo de hace menos de un año.

Ah, si lo de arrastrar con el ratón una foto no funciona (como a mí), después de bajar la imagen vas a la pestaña "Edición html", cortas el texto ese raro que aparece al principio y que empieza < a onblur= ... y acaba con < /a > -les he metido espacios para que no se queje el editor de comentarios- y lo pegas donde quieres la foto.

Masriya22 dijo...

Qué buenas obras hacen en All Saints! Solía comprarles artesanía para regalar.
Por los datos que da sí que parece que sabe limpiar los cristales... Suerte a los 2.
Ah, y un achuchón para Gorbea, me pierden los pastores.

Issis dijo...

Que buenos tus comentarios! Realmente eres muy graciosa al relatar, y te ayudan semejantes personajes. Eso sí, aburrir , no te aburres eh?
saludos

Anónimo dijo...

Hola Celia:

Jeje. como decian al final de "Con faldas y a lo loco": "Nadie es perfecto".. jeje. Seguro que con tu ayuda, en un par de dias, te deja la casa como los chorros del oro! y si ademas te regala esas sonrisas que iluminan la habitacion, algo mas que ganas!
(Se nota que me pueden las sonrisas, verdad?...jejeje)

Un saludo y suerte!

Diana dijo...

Hola Celia...
La anomina.. soy yo.. despiste de San Lunes, despues de San Fermines..

Bebi dijo...

Hola Celia,

Tengo un blog en el que recomiendo cosas que me gustan. Y tu blog me encanta, hago un link al sitio en cuestión y dejo bien claro que las fotos no son mías.
¿Habría algún problema por hacer una reseña de tu espacio y "robarte" una fotografía que ilustrara la entrada?

Gracias de antemano.

C.Ruiz dijo...

Bebi,
no hay ningún problema siempre que nombres la procedencia, además estaré encantada de que lo hagas.

Te mando un abrazo y bienvenida a los cuadernos.

A los demá, muchos abrazos en vísperas de salir de vacaciones...cansada, bastante cansada, pero a la vuelta nos veremos con fuerzas renovadas.

ABRAZOOOOS

Bebi dijo...

Muchísimas gracias y a ahora te toca descansar.
Cuando ponga la entrada te pondré el link y si falta cualquier cosa o lo que sea me lo dices.

Saludos.

Nativi dijo...

Cuando estuve en Cairo me sorprendió lo sucio que estaba todo.
Una duda asaltaba mi mente cada vez que entraba en un baño ¿existirá aquí el amoniaco, lejía o aguas fuertes?
Saludos, y suerte con tu empresa.

Alfredo dijo...

Celia:

¿Qué tal resultó Steven? ¿Buen "chacho" de casa? Suerte en las labores domésticas.