Y de la noche a la mañana me vi expatriada en El Cairo, viviendo entre pirámides, gatos resabiados y turbantes blancos...

jueves, 4 de junio de 2009

En la tetería: Obama, 12 hombres y una mujer.

El discurso de Obama me ha pillado en la calle, en una quietud inusual para una ciudad de dieciséis millones de habitantes que siempre es un auténtico hervidero.

Al pasar por uno de esos típicos y recogidos callejones cairotas, me he topado con una tetería tiñosa que estaba a reventar. Me he asomado con curiosidad y he visto que todos miraban, silenciosos, en la misma dirección, la grasienta pantalla de una televisión colgada de la pared y asegurada con una soga gruesa, que emitía el discurso del presidente norteamericano.

Al verme interesada, me han invitado amablemente a pasar al pequeño y modesto lugar. En segundos, unos y otros se han apretado para asegurarme una cómoda estancia entre ellos. Así que algo desconcertada, me he dejado llevar por esta cariñosa acogida y he pedido un té, deseando que no viniera con algún inquilino microscópico a bordo.

El lugar se las traía. Encima de unos hornillos viejos hervía el agua en unas enormes teteras de quién sabe qué material y al lado, se apiñaban unas cuantas pipas de agua. Los de mi derecha, que parecían venir de una obra, se estaban comiendo un bocadillo indescriptible de pan árabe que dejaba a la vista unos trozos grandes de carne y del cual emanaba un fuerte olor a comino que se mezclaba con los propios perfumes corporales. En el medio del local, una nevera que parecía cubana, por lo vieja, digo, de la cual sacaban refrescos y agua.

De la pantalla, salía un discurso en inglés inaudible que se estaba traduciendo simultáneamente al árabe y del cual no entendía ni una palabra. Viendo que me lo perdía, le he preguntado al que tenía al lado, fumándose una shisha, qué le parecía el discurso, a lo que me ha respondido: Bien, Obama buen chico, sí, buen chico y todos le han coreado levantando los pulgares.

Como no entendía nada y tampoco podía irme sin tomarme el té, me he concentrado en la imagen con la intención de observar todos los aspectos gestuales que muchas veces se nos escapan cuando estamos pendientes de las palabras, que a veces mienten.

Realmente me he quedado muy sorprendida de lo convincente y cordial que puede resultar la imagen de Barak Obama, en contraposición a su cínico y soberbio predecesor. Ante ese complejo auditorio ha mantenido la figura erguida y relajada, los ojos tranquilos, a veces lánguidos que miraban de frente a todos, la seriedad, las manos seguras, y sus labios tranquilos, en discurso pausado y moderado.

Ya de vuelta en casa, el vídeo con su voz, me ha transmitido lo mismo que su imagen, una cierta esperanza de que el cambio es posible. Sí, Obama es un buen chico.

9 comentarios:

Ahmed dijo...

Sí, es un buen chico, con su autoconfianza y su espectacular carisma. Pero, los dichos son una cosa y los hechos son otra. En Estados Unidos, no sólo Obama que tiene las decisiones. Espero que este discurso no sea un calmante sin hechos en la realidad.
...Muy pronto, sabremos.

Anónimo dijo...

Pues eso, que espero que ninguno se equivoque, perdón nos equivoquemos y que dentro de unos dias todo el mundo se haya olvidado de esta visita y de sus palabras, que no sean solo eso "palabras" y que puedan ser echos....besitos.
Que envidia me ha dado verlo pasear solo por el recinto de Giza..:)))D

C.Ruiz dijo...

Ahmed,
totalmente de acuerdo contigo. Obama lleva el peso de la historia de los Estados Unidos, pero me parece un hombre conciliador y seguro que la política exterior tendrá una cara mejor.

Amparo,
cuando nosotras seamos presidentas, lo mismo de lo mismo!!

Abrazos a los dos!!!

Anónimo dijo...

Gracias guapa!! y de verdad gracias por haber creado este "rinconcito"....besitos.
Pero dime cuando seremos presidentas!..jajajaja, a ver si me lo pierdo!!

Alfredo dijo...

Chicas:

Presidentas podrán serlo si se lo proponen. Les aseguro que el mundo marcharía mil veces mejor al mando de las mujeres. Háganlo y lo veremos. Obama por otra parte, nos da confianza y esperanza de un futuro mejor. El nefasto de su predecesor era toda una vergüenza.

Saludos cordiales,

Alfredo.

Marcoiris dijo...

a mi me gusta mucho. a pesar de que pueda cometer errores y que evidentemente no va a solucionar todos los problemas, su actitud y su forma de hacer las cosas es muy buena. Y mas si lo comparamos con Bush. Es tiempo de esperanza y yo espero que dure

Nativi dijo...

Supongo que Obama llegará hasta donde sea posible llegar.Buscará soluciones prudentes que se alegen de los extremos, única fórmula para no dañar los interes de todas las partes. Su tarea es sin duda difícil, pero él auna muchas cualidades, es un lider con el que resultará complicado no estar de acuerdo.
Saludos.

nativi dijo...

¿qué puse? pues claro, es "alejen"

C.Ruiz dijo...

Hola Alfredo!
ya nos contarás tú de Obama, que lo tienes en casa, no?

Marcoiris,
La verdad es que le hemos colocado un traje de superman, y encima esperamos que vuele, pobre!

Nativi,
estoy de acuerdo, además, lo que seguro no va a dañar son los intereses de los norteamericanos, nos pongamos como nos pongamos.

Abrazos a todos